Constancia de un pescador

Viví de la pesquería, desde mis primeros años
mi oficio remendar paños, mi hobby la poesía
las décimas mi alegría, me hicieron aborrecer
el trabajo de tener, que pescar en un cayuco
sin comida ni guayuco ni agua dulce que beber

De la pesca decidí, no volver a remendar
por no tener que pasar la vida pescando así
el cayuco lo vendí lo demás lo dejé fiado
y el cotón que había usado tanto tiempo de guayuco
lo dejé en un semeruco donde salaban pescado

Entonces por intuición, decidí dejarlo todo
y buscarle de otro modo a lo mío solución
la pesca que fue patrón de mi juventud primera
no me animaba siquiera, porque la situación mía
era mantenerme al día con el trabajo que fuera

Me alejé de la enramada dejando el timón atrás
la totuma y el compás de mi juventud pasada
la playa que fue celada por mi también la dejé
porque yo consideré que ya de la pesquería
sanamente no podría vivir y la abandoné

Autor: Pedro Palmar

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